Pirotecnia con “ruido cero”, el proyecto de igualdad.

Desde el espacio Igualdad dieron ingreso al Concejo Municipal un proyecto de ordenanza que pretende eliminar el uso de pirotecnia sonora en la ciudad de Sunchales. 

La propuesta establece que no se permitirá en Sunchales, la comercialización, distribución y uso público o privado de artículos de pirotecnia sonora, quedando excluidos y pudiendo utilizarse los artificios pirotécnicos lumínicos sin ruido, como pueden ser: cañas voladoras, estrellas o fuegos artificiales sin sonido, y también estarán permitidos los productos pirotécnicos sonoros de hasta 1 pulgada, cómo pueden ser los conocidos como fosforitos o Chaski Boom, entre otros de muy bajo impacto.

 

Marcelo Chavazza y Leandro Migliori, quienes trabajaron en el proyecto expresaron: “La actual ordenanza, sancionada en 2015, tenía el objetivo de instalar el control de la pirotecnia, comenzar a regular algunos aspectos y eliminar las bombas de estruendo, creemos que ya es hora de dar el próximo paso, como han hecho la mayoría de las ciudades del país”.

 

Explicaron que el objetivo es regular y no prohibir, y se basa en que la pirotecnia con fines exclusivamente sonoros significa una grave contaminación sonora en el medio ambiente y genera riesgos a la salud, a la vida humana, a la propiedad, mascotas y animales domésticos y salvajes.

Razón por la cual consideran que es de vital importancia avanzar en la prevención de cualquier acción que conlleve al riesgo de salud e integridad de personas: sobre todo ancianas, enfermos cardíacos, con discapacidades cognitivas o neurológicas que no comprenden la causa de estas explosiones y las sufren de manera extraordinaria (tales como Síndrome de Down, Asperger, Autismo y otras); bebes y niños con mayor sensibilidad auditiva y eventual daño irreparable.

 

Además,  que es necesario velar por la protección de animales, fauna urbana y mascotas, de acuerdo con las leyes nacionales, provinciales y ordenanzas municipales sobre maltrato animal y cuidados responsables.

 

PROYECTO DE ORDENANZA: PIROTECNIA SIN RUIDO

La sociedad Sunchalense es una comunidad pacífica, trabajadora y progresista, no habiendo ningún motivo válido para festejar de manera violenta, con explosivos o estruendos.

La pirotecnia con fines exclusivamente sonoros significa una grave contaminación sonora en el medio ambiente y que genera riesgos a la propiedad, a la salud y a la vida humana, tanto de forma directa a través de su uso, como indirectamente por el comportamiento que despierta en las mascotas y animales domésticos y salvajes.

Es menester compatibilizar los intereses de todos los ciudadanos y los comerciantes locales que venden estos productos, en un todo de acuerdo a lo expresado anteriormente en fallos nacionales donde también ha participado la Cámara Argentina de Empresas de Fuegos Artificiales, asociación civil reconocida como persona jurídica, integrada por fabricantes, comerciantes, e importadores de artículos de pirotecnia de venta libre, y de realizadores de espectáculos, con trayectoria industrial y comercial en el país.

Es de vital importancia la prevención de cualquier acción que conlleve al riesgo de salud e integridad de personas, sobre todo personas ancianas, enfermos cardíacos, personas con discapacidades cognitivas o neurológicas que no comprenden la causa de estas explosiones y las sufren de manera extraordinaria, tales como Síndrome de Down, Asperger, Autismo y otras; bebes y niños con mayor sensibilidad auditiva y eventual daño irreparable.

Los daños transitorios o permanentes en las personas afectadas incluyen daño auditivo severo o permanente, quemaduras de importancia y heridas graves, pérdidas de falanges, glóbulos oculares y otros órganos, palpitaciones, temblores, taquicardia, jadeo, sensación de insuficiencia respiratoria, náuseas, aturdimiento, sensación de irrealidad, pérdida del control, pánico y en síndromes neurológicos, incluyen lesiones auto infringidas por ataques en respuesta a las explosiones.

 

Innumerables lesiones por trauma acústico son irreversibles, un cohete o petardo que explota cerca, provoca un ruido que supera ampliamente los 90 decibeles, por más que sus mediciones formales a distancia reglamentaria no superen los 65 decibeles, que es el límite aceptable en materia de salud sonora. Luego de los 120 decibeles, y la mayoría de los productos de pirotecnia sonora los supera, el ruido puede causar dolor en el oído y lo lesiona a nivel nervioso, muchas veces de manera irreversible.

Es necesario velar por la protección de animales, fauna urbana y mascotas, de acuerdo con las leyes nacionales, provinciales y ordenanza municipal sobre maltrato animal y tenencia responsable (Ley del Poder Ejecutivo Nacional Nº 14346 del año 1954, Decreto Nacional Nº 1088 del año 2011, Ordenanza 2605/2016) dada la extrema sensibilidad auditiva que poseen y no pudiéndose controlar totalmente sus consecuencias sobre ellos como irritabilidad, temblor, reacciones de escape y ataque por total incomprensión de la naturaleza de las explosiones, sensación de temor extremo, y para evitar su sufrimiento, sus eventuales huidas y pérdidas, con riesgos para ellos, hacia personas, otros animales, e incluso provocando frecuentes accidentes viales.

La utilización de estos productos sonoros exclusivos conlleva a la producción de ruidos y molestias a la fauna o incluso incendios. Para conseguir los distintos efectos de ruido y/o explosión se requieren mezclas con múltiples compuestos químicos. En zonas cercanas a espacios naturales como nuestra ciudad, estas prácticas también tienen otros impactos negativos, como el suponer una fuente de estrés para la fauna.

También constituyen un elemento muy peligroso los globos aerostáticos encendidos, los que una vez en vuelo son imposibles de controlar y cuando caen al suelo, o sobre material combustible cualquiera sea, provocan daños irreparables.

A nivel nacional existe la Ley Nacional de Armas y Explosivos N° 20.429 y su decreto reglamentario Nº 302 del año 1983, que define los artificios pirotécnicos y los califica en distintos grupos, clases y tipos, indicando cuales son de venta libre y cuáles no. Si bien dicha Ley dio la competencia al Ministerio de Defensa y al Registro Nacional de Armas (RENAR) confiriendo la fiscalización y supervisión de los actos que comprendan armas de guerra y de uso civil al Ministerios de Defensa, a través del RENAR. Así como también, a este organismo, mediante el decreto 37 del año 2001, se le transfirió la misma función respecto a todo lo

relativo a pólvoras, explosivos y afines; es menester recordar el poder de policía municipal, que se define como la facultad que el Municipio posee de limitar derechos individuales, cuando estos últimos se opongan a un derecho de contenido social, tal como está previsto en el Artículo 14º de la Constitución Nacional, al prever la posibilidad de reglamentación de los derechos, con el reaseguro del Artículo 28º. Y que, por su parte, la Corte Nacional, receptó esa posibilidad en el precedente ‘Ercolano’, destacando que es competencia municipal todo lo referido a la prevención y eliminación de molestias que afecten la tranquilidad, reposo y comodidad de la población, en especial las de origen sonoro como son las trepidaciones.

De acuerdo al Art. 298º del dto. reglamentario 302/83 de la ley 20429, el “uso de los artificios pirotécnicos se hará de acuerdo a las ordenanzas municipales, edictos policiales o regulaciones locales...”. En el apartado 2 del mismo art. reza que el “uso de los artificios de entretenimiento no perturbarán el orden ni ocasionarán perjuicios a terceros”.

Al presente, existen sobrados antecedentes de jurisprudencia en nuestro Departamento, Provincia y el País, prohibiendo el uso total o parcial de pirotecnia.

Es competencia del Concejo Deliberante reglar sobre el presente asunto, por ello, Igualdad Sunchales eleva a consideración del Concejo Municipal de nuestra ciudad, el presente proyecto de Ordenanza:

ARTÍCULO 1: No se permitirá en el ámbito del radio municipal de la ciudad de Sunchales, la comercialización, distribución y uso público o privado de artículos de pirotecnia sonora, conforme al art. 3°.

A efectos de compatibilizar la denominación contemplada por esta Ordenanza y la ley Nacional Nº 20.429, se entenderán como sinónimos los términos: ‘artículos de pirotecnia sonora exclusivamente’ y ‘artificios pirotécnicos sonoros’; ampliándose igualmente su definición, considerándose como tales a todos los artefactos destinados a producir efectos sonoros, audibles o mecánicos, mediante mecanismos de combustión o explosión, que incluyen los denominados cohetes, petardos, rompe-portones, bombas de estruendo, morteros, fuegos de artificio sonoros, y cualquier otro elemento similar de carácter pirotécnico que produzca combustión y/o explosión exclusivamente para producir sonido y/o explosión.

ARTÍCULO 2: Se prohíbe además: a) la venta en la vía pública de cualquier tipo de pirotecnia; b) la venta de pirotecnia de alto poder a menores de 16 años; c) la venta de pirotecnia no aprobada por la D.G.F.M.; d) la venta y el uso de los comúnmente denominados “globos aerostáticos” o similares elevables con combustión abierta; e) el almacenamiento a granel de artefactos pirotécnicos; f) el depósito de pirotecnia en lugares donde se guarden sustancias combustibles, inflamables, corrosivas, oxidantes o ácidas.

ARTÍCULO 3: Quedan excluidos de la presente ordenanza los artificios pirotécnicos lumínicos sin ruido, como pueden ser: cañas voladoras, estrellas o fuegos artificiales sin sonido. Y productos pirotécnicos sonoros de hasta 1 pulgada: conocidos como petardos, cohetes, fosforitos, Chaski Boom, entre otros.

 

ARTÍCULO 4: Quedan excluidos de la presente Ordenanza los artículos pirotécnicos para señales de auxilio, como así también los artículos pirotécnicos de uso por parte de Seguridad y/o Defensa Civil.

ARTÍCULO 5: La realización de espectáculos de fuegos de artificio, destinados al entretenimiento de la población o la conmemoración de hechos especiales, deberá contar previamente con la autorización, mediante resolución fundada, del Departamento Ejecutivo, quien extenderá una habilitación temporaria, donde constará el o los días y horario del espectáculo, y el lugar de emplazamiento solicitado. Los elementos pirotécnicos a utilizar deberán cumplimentar con los parámetros del solo uso de “Pirotecnia lumínica sin ruido” y establecidos en el Artículo 3º. Será exigencia para solicitar esta habilitación, la presentación del seguro de responsabilidad civil para dicho espectáculo.

 

ARTÍCULO 6: La comercialización de artificios pirotécnicos lumínicos solo podrá ser realizada por aquellos comercios debidamente habilitados por la Municipalidad de Sunchales, debiendo contar con medidas mínimas de seguridad como: matafuego, exhibición de la pirotecnia fuera del alcance del público, y la que se encuentre en vidriera o al alcance deberá ser inerte. Contar con el debido certificado y habilitación municipal vigente, debiendo ser exhibida en lugar visible.

 

ARTÍCULO 7: Los inspectores municipales estarán obligados a realizar anualmente un operativo de control especial entre el 1° de diciembre y el 10 de enero de cada año, así mismo estarán facultados para solicitar se exhiba documentación de compra de tales mercaderías que haya efectuado el comerciante. Las habilitaciones otorgadas por la Municipalidad de Sunchales tendrán validez por un año, contado desde que fue otorgada, debiéndose realizar el trámite de habilitación en los años subsiguientes.

ARTÍCULO 8: El municipio deberá realizar campañas destinadas a informar y crear conciencia en la población sobre los peligros y daños que implica el uso irresponsable de pirotecnia, tanto en los seres humanos como así también en los animales y el medio ambiente.

ARTÍCULO 9: El incumplimiento de la presente ordenanza derivará en el correspondiente decomiso y destrucción de los elementos de pirotecnia por parte de las autoridades municipales y la aplicación de sanciones valuadas en 3500 y 7000 UCM.

ARTÍCULO 10: La autoridad de control en el cumplimiento de la presente Ordenanza será la Dirección de Seguridad Urbana, dependiente de la Secretaría de Gobierno; o quien la reemplace en su futuro. Por su parte el Juzgado Municipal de Faltas será el encargado de imponer las multas y clausuras correspondientes, mediante las pertinentes resoluciones fundadas, conforme al art. 9°.

ARTÍCULO 11: Deróguese la Ordenanza 2527/2015.

ARTICULO 12: Comuníquese, publíquese, archívese, etc