12 de octubre aniquilación y conquista

Está de moda estar en contra de cualquier tipo de discriminación y no lo veo mal, me parece bárbaro, pero al ver a corredores de fórmula uno parados en favor de la igualdad, veo la masacre de algunos auspiciantes que le han generado a los africanos, los españoles concretamente a América.

Más de cincuenta millones de indígenas murieron con la conquista, no es un número despreciable, culturas arrasadas, mancilladas, quebradas, sometidas a lo largo y ancho de américa.

Cabe recordar que gran parte de los masacrados fue bendecido por la iglesia, esta iglesia testigo fiel de la gran devastación mundial de pensadores independientes, esta iglesia que fue cómplice de diversas masacres mundiales y que justifico la peor persecución de la historia con el título de una guerra santa.

En este mundo no se proclama el amor por el otro, sino todo lo contrario, el que no piensa igual es un hereje, de hecho las grandes universidades mundiales son campos de adoctrinamiento, no se necesitan esos sabios brutos que hoy se ofrecen como institutrices superiores diría Nietzsche.

Volviendo a la masacre y a este feriado que no tiene sentido, hoy nuestro suelo es un lugar donde el indio casi ha desaparecido, nadie se acuerda ni nadie los convoca, esas culturas fueron diezmadas, ultrajadas y hoy solo algún que otro interprete trata de poner en valor un pedacito de esa cultura.

En 1947 durante el primer gobierno populista de Perón, durante 20 días, entre el 10 y el 30 de octubre, las fuerzas federales fusilaron, desaparecieron, torturaron, violaron, secuestraron a cientos de personas, hombres, mujeres, niños, ancianos. Recién en 2005, la Federación de Comunidades Indígenas del Pueblo Pilagá pudo hacer la presentación judicial. El juez Fernando Carbajal fue el encargado de resolver a favor de este pueblo indígena la primera causa por resarcimiento civil en América Latina: “Los hechos sucedidos en La Bomba (Formosa) constituyen crímenes de lesa humanidad violatorios del Estatuto de Roma, y generan responsabilidad civil por los daños causados, los cuales deben reparados por el estado nacional argentino”, dice el fallo.

La masacre de Rincón Bomba fue encubierta por todos los gobiernos desde entonces, y tal como dice la sentencia, “las víctimas se han encontrado solas frente a un Estado que se ha mostrado impávido frente al reclamo de justicia de los pueblos originarios, que no sólo debieron esperar décadas para que los hechos pudieran ser investigados y exhibidos, sino que aun ahora siguen siendo ignorados en su reclamo de ser visualizados y reconocidos”.

 

El fallo ordena al Estado nacional a destinar en el lapso de diez años, la suma de pesos equivalente a 6.000 salarios mínimo vital y móvil (unos $ 75 millones) en inversiones públicas en beneficio de los integrantes de la etnia Pilagá, con el fin de promover el desarrollo este pueblo. Además de unos También establece que el Ministerio de Justicia de la Nación debe publicar la sentencia en su página web por tres años, publicarla en el Boletín Oficial y manda que el Ministerio de Educación incluya el 10 de octubre, día que comenzó la masacre, como una fecha para recordar este delito de lesa humanidad.

En el juicio quedó claro que la acción de las fuerzas federales “constituyó un plan sistemático y organizado de ataque a la población civil, que incluye el uso de violencia extrema: asesinatos múltiples, privación ilegal e injustificada de la libertad, sometimiento a condiciones inhumanas y un caso documentado de violación realizado por un alto oficial de Gendarmería a una niña de 12 años”.

 

Hace poco más de 70 años, el gobierno recluía a los indígenas en colonias para llevarlos a  trabajar a los ingenios azucareros, miles de pilagá se habían reunido en La Bomba por motivos religiosos y ante la negativa a ser trasladados, desde el Estado se los acusó de querer conformar un malón y fue Gendarmería la fuerza desplegada para reprimir esa "desobediencia". 

por Marcelo Rico